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Usando un plug anal con mi pareja, esta fue nuestra experiencia

Usando un plug anal con mi pareja, esta fue nuestra experiencia

Un poco sobre mí:

Crecí en una familia conservadora y católica, siempre el sexo fue un tabú y no era tema de conversación, en mi adolescencia no fui el mejor conquistador de mujeres y prácticamente no tuve pareja mientras me encontraba en el colegio. Realmente no era muy conversador y mi aspecto físico no era el mejor, eso generaba un estado de baja autoestima y se me dificultaba relacionarme con las personas. En este periodo de cambios hormonales, así como la baja autoestima y la falta de seguridad, me hacían un joven con deseos sexuales reprimidos, pues en ese ámbito realmente no tuve ninguna práctica.

Al ingresar a la universidad el contexto cambió completamente, mejoré mis habilidades para relacionarme con los demás y en corto tiempo tenía varios amigos. Apareció la rumba y con ella la posibilidad de conquistar chicas. Después de un par de relaciones cortas comencé a aburrirme rápidamente de las mujeres con los que salía. Realmente había algo que no me permitía estar seriamente con una mujer por un periodo de tiempo, faltaba emoción en mi vida, entre el cigarrillo y la bebida no compartía en otros escenarios con mujeres, las experiencias sexuales eran muy escasas y en muchas ocasiones bajo la influencia del alcohol.

 

Por fin encontré a la chica ideal que quería experimentar nuevas cosas en la cama:

Luego de ir y venir por el mundo, conocí a mi actual novia, una mujer encantadora con una belleza espectacular, por primera vez en mucho tiempo no me aburria rápidamente de salir con una mujer, luego del coqueteo salidas y demás, le pedí que fuera mi novia, ese es el origen de la historia que les vengo a contar hoy, son muchos los factores por los cuales decidí contar esta historia, es un poco complejo, pero aquí va.

 

Generar confianza mutua poco a poco:

Realmente los dos contábamos con poca experiencia en la sexualidad, al comienzo muchas cosas nos daban pena, a ella un poco más que a mí, era evidente la falta de confianza, pero con el tiempo aprendimos a conocernos plenamente, la confianza aumento y comenzamos a descubrir nuestra sexualidad juntos, comenzamos por sexo oral mutuo, algunos juegos, juguetes sexuales como los dados o ropa interior un poco sexy. Incluso probamos algunos lubricantes con sensación de calor, esposas, retardantes sexuales o hasta bebidas para mejorar el desempeño sexual. Con el tiempo teníamos relaciones sexuales muy placenteras. Sin embargo, un tema que nunca planteábamos era el sexo anal, no nos atraía lo suficiente como para intentar explorar en ese ámbito, ella pensaba que esto era contra la naturaleza del orificio mismo. Cuando se trata de mujeres con poca experiencia sexual, no es fácil proponer diversas cosas en el plano sexual porque seguramente se negará a la mayoría, por eso lo mejor es ir paso a paso y comprender la diversidad, entender que cada mujer es un mundo en sí misma y se deben entender plenamente, para poder alcanzar la satisfacción sexual mutua.

 

El primer acercamiento con el ojete:

Un día no muy lejano en medio de un 69 apasionado por impulso y curiosidad decido comenzar a estimular el ano de ella, primero con el dedo y luego con la lengua, a ella le provoco placer, a mí también me provoco un cúmulo de sensaciones al ver el nivel de excitación de ella; ese día surgió en mi la curiosidad de probar el sexo anal, saber porque tantas personas lo practican, cuáles son sus beneficios y que tanto placer sentía la mujer. Para mí era muy complicado plantearlo porque sabía que ella se negaría totalmente, incluso en algunas ocasiones se lo plantee en todo de broma, nos reíamos y ya, nunca se hablaba del tema y se continuaba con otra conversación, nunca se concretaban las intenciones y finalmente no habíamos llegado a experimentar más en ese plano.

 

El principal miedo del sexo anal es el dolor:

Uno de los principales temores hacia el sexo anal consistía en el dolor, le teme profundamente a sentir dolor, con ese punto de partida me dedique a realizar toda una investigación por internet para comenzar con el sexo anal, obviamente hasta el momento no le había consultado nada de ello a mi pareja, luego de leer algunos artículos e incluso preguntar en algunas sex shop, decidí que la mejor decisión seria comenzar con un plug anal y un lubricante suficientemente fuerte para que ella no sintiera dolor.

 

Compré el plug anal:

Dentro de la relación yo acostumbro a ser un poco detallista, de pronto con flores o con algún juguete comprado por internet en alguna sex shop de la ciudad, de ese modo una noche decidí pedir el juguete sexual y el lubricante a una sex shop de la ciudad, el pedido llegó anónimamente 2 o 3 días después. Solo faltaba encontrar el momento propicio para proponerle y mostrarle lo que había comprado.

Ya se acercaba el aniversario así que decidí cómo ese día sería el momento perfecto para adentrarnos en el mundo del sexo anal. Ese día cenamos en su apartamento, conversamos un rato con algunos tragos y finalmente decidí ir a buscar mi maleta para sacar mi fabulosa compra y conocer su opinión.

 

Su reacción frente a un plug dilatador del ano:

Cuando saque el plug en la sala de su apartamento, no podía creer su reacción, cambio su semblante inmediatamente y se enojó demasiado, trate de calmarla un poco, pero ella seguía totalmente furiosa, tenía la idea de que le estaba faltando el respeto al no consultarle tal cosa, decía que por nada del mundo se dejaría insertar el juguete, tampoco se trata de un consolador gigante, pero eso pensaba ella.

Empecé a sacar y a poner en práctica todos y cada uno de los dotes comerciales con los que cuento, me armé hasta la madre, hasta le di a leer un artículo de cómo comenzar en las relaciones anales y evitar morir en el intento que encontré en una muy buena página a la que sigo en Instagram, estaba completamente decidido a lograr que probáramos este tipo de estimulación. La charla fue larga y tediosa pero no estaba dispuesto a darme en lo absoluto por vencido. Te dejo el artículo que me ayudó por si te interesa leerlo:

 

¡Hasta que lo logré!

La conversación continua hasta casi el amanecer, yo tratando de convencerla de que eso no estaba mal y si ella no quería yo no tenía por qué obligarla. Finalmente, desapareció el enojo y comenzamos a tener relaciones sexuales, luego de varios juegos previos, comencé a estimular su ano, utilizando el lubricante que había comprado, ella no aguantaba más el placer, de un momento a otro se paró corriendo a buscar el plug, yo quede totalmente impactado mientras ella misma se introducía el juguete en el ano y me pedía con ganas que la penetrara, ese día disfrutamos mucho, llegamos a un orgasmo increíble y desde ese día el consolador se convirtió en un amigo inseparable en el sexo. Tal vez en otra ocasión les cuento como fue nuestro primer anal.

 

Ya para concluir:

A las mujeres les gusta hacer de todo un proceso, esto definitivamente no es la excepción, creo y según la experiencia que tuve, que a una mujer le gusta escuchar argumentos de peso y validez y además, les gusta sentir que las seducen y no solo que se la quieren meter, se tiene que tratar que ella sienta que la están conquistando hasta el último momento.

 

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